Huevos blancos o marrones, mismos valores nutritivos

Quizá alguna vez te has puesto a pensar en si comprar huevos blancos o marrones, cuestionándote en el fondo cuál de ellos es el más saludable o de mejor calidad para nuestro consumo nutricional, y es que los huevos son ricos en proteínas, principalmente albúmina (conocida como clara o parte blanca del huevo) y lípidos.

El color de la cáscara no tiene que ver con el valor nutricional del huevo. En diferentes regiones del mundo se tienden a preferir unos frente a otros.

En nuestra alimentación cotidiana estamos prestos a consumir huevos, porque son de fácil digestión, además de ser un componente principal en múltiples platos dulces y salados, y una parte imprescindible en muchos otros, debido a sus propiedades aglutinantes.

Bien conocido es que, desde hace mucho tiempo, ha existido la creencia de que un huevo es mejor que el otro, aunque lo normal es que haya gustos particulares entre escoger uno y otro, ya sea porque nos parezca más agradable uno de los colores (blanco o marrón) o simplemente por cuestiones de sabor.

El huevo marrón, el preferido…

Respecto al tema, el sitio web sobrecolores.blogspot.com, expone que inicialmente, los productores avícolas distribuían huevos blancos, entre otros motivos, porque su color transmitía una imagen de limpieza e higiene de la que carecían los morenos.

Además, las gallinas blancas son más pequeñas que las pardas, por lo que ocupaban menos espacio en sus granjas, sumado a ello que necesitaban una menor cantidad de comida. Probablemente las razones anteriores motivaron la discusión sobre la preferencia entre un huevo y otro.

Gallina con sus polluelos criada en patios

Por su parte, los huevos pardos (morenos o marrones) quedaron reducidos a los que ponían las gallinas que criaban las personas que vivían en pueblos.

¿Por que se cree que los huevos marrones son mejores?

Este hecho motivó que, de forma inconsciente, el público empezara a asociar el huevo marrón con un producto rico y natural, procedente de aves que vivían en semilibertad, dando paso a que la demanda de este producto aumentara.

Al darse cuenta de ese hecho, los productores comenzaron a sustituir las gallinas blancas por las pardas, que, además, resultaron ser mejores ponedoras. Desde entonces, los huevos marrones procedentes de granjas masificadas han inundado el mercado y con ello, la preferencia de los consumidores.

En general, se cree que como los huevos marrones suelen ser más caros, son mejores. Pero en realidad, la razón de su precio es porque las gallinas que los producen son más grandes y necesitan alimentarse más.

¿Por qué tienen diferentes colores las cáscaras de los huevos?

El color de los huevos está determinado por la genética de las gallinas. Por eso, algunas razas producen huevos marrones y otros huevos blancos.

Para entender de dónde procede el color del huevo, es importante antes explicar cómo se forma un huevo. Los óvulos de pollo se forman en los ovarios.

Un óvulo completamente formado abandona el ovario y se deposita en el oviducto, la parte del sistema reproductivo de la gallina por los que pasa la yema en su camino hacia el exterior.

Una gallina tarda unas 26 horas en producir un huevo, de las cuales 20 son necesarias para formar la cáscara.

Casi al final del proceso, algunas gallinas liberan un pigmento que colorea la cáscara. Este pigmento se llama ovoporfirina e influyen en el color, en este caso, las altas concentraciones de protoporfirina dan como resultado huevos marrones.

Este pigmento está ligado a la raza de la gallina (no a su alimentación) y se depositan las dos últimas horas de la formación del huevo.

La cáscara de todos los huevos de gallina está formada de aproximadamente 94% a 97% de carbonato de calcio. El otro 3% al 6% es materia orgánica y pigmento de cáscara.

El bicarbonato de calcio representa del 9% al 12% del peso total de un huevo y tiene de 7 a 15,000 poros diminutos que permiten el paso del aire y la humedad.

Todos los huevos son, en su inicio, blancos.

Huevos blancos y marrones

En el resto de huevos se les ha depositado un pigmento mientras se movían a través del oviducto. Algunos huevos marrones parecen tener un tono anaranjado debido a la intensidad del color.

En general, podrás saber de qué color serán los huevos si miras los lóbulos, la piel o el costado de la cabeza de las gallinas. Las que tienen esas partes marrones o rojizas, producen huevos marrones.

También es importante destacar que la raza, la edad y el estrés afectan al tono del color, por ejemplo, una gallina joven puede poner unos huevos más oscuros que una gallina más vieja.

Algunas razas ponen huevos de colores claros que pueden verse rosados, mientras que otras desarrollan huevos oscuros como el chocolate.

¡Huevos blancos o marrones, su valor nutritivo es siempre el mismo!

Los valores de colesterol, calorías y proteínas son iguales en cada huevo. La única excepción por la que algunos de estos valores pueden cambiar es por el tamaño, ya que un huevo más grande tendrá más calorías y proteínas que uno pequeño.

Ninguno es más nutritivo, pero…

En realidad, ninguna raza de gallina habría demostrado poner huevos más nutritivos. Así, esa característica no tendría nada que ver con el color de la cáscara, detalla el sitio Mother Nature Network.

Sin embargo, si buscas los huevos más saludables, deberías saber que la verdadera diferencia se encuentra en cómo fue criada la gallina. Las que caminan por pasturas frescas, o sea que tienen una dieta más natural y acceso al aire libre, producen huevos con más vitaminas y omega-3 que las de criaderos.

Lectura de interés: Crianza de gallinas en granjas

¿Y el color de la yema?

Muchos consumidores se fijan en el color de la yema como prueba de la calidad del producto. Sin embargo, esta no depende más que de lo que quiera el productor, es decir, de cómo alimente al animal.

En Alemania no se da maíz a las gallinas porque gusta más la yema blanca, mientras que, en España, los consumidores la prefieren amarilla.

Esto altera el pigmento, pero no sus valores nutricionales.
Y sobre cuál cáscara es más resistente, este factor se debe a la edad de la gallina ponedora. Mientras más joven, mayor será la contextura de la cáscara.

La nutrición de las gallinas es clave para proporcionar los niveles adecuados de minerales y vitaminas y así una cáscara de buena calidad. El objetivo es que los animales tengan el aporte adecuado de calcio y fósforo, ambos fundamentales para la formación de la cáscara. ¿Y ahora sí ya despejaste todas las dudas sobre este tema?

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