¿Cuáles son las diferencia entre los huevos industriales, orgánicos y de granja?

¿En realidad existe alguna diferencia alimentaria y de calidad entre los huevos industriales, los huevos orgánicos y los huevos de granja?

Según los datos que maneja la asociación avícola “United Egg Producers”, aproximadamente el 95% de las gallinas ponedoras son criadas en un entorno industrial.

Más de 100.000 gallinas terminan en jaulas pequeñas y estrellas, confinadas a acelerar el proceso de producción en “beneficio” del sector gastronómico. De hecho, lo más probable es que el cartón de huevos que sueles comprar semanalmente, provenga de gallinas que viven en dichas condiciones.

Estados Unidos se ha convertido en el mayor proveedor de huevos y aves de corral a nivel mundial, llegando a producir 100 mil millones de huevos por año.

Si bien esto satisface la alta demanda y necesidades de consumo, el precio y las condiciones de crianza son aspectos a debatir, pues determinan la calidad de la producción y el valor nutricional de la materia prima.

Hay razones de peso que defienden el consumo de los huevos de las gallinas criadas en libertad frente a los huevos de gallina criadas industrialmente, ya que todo se resume en la calidad y el valor nutricional de los huevos de las gallinas camperas.

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Las gallinas y la industria: huevos industriales vs huevos orgánicos

El enjaulamiento de las gallinas para la producción masiva de huevos, fue considerado un método innovador y selectivo que proporcionaba huevos de bajo costo al mercado en general.

Así, la producción de huevos, que comenzó siendo una actividad agrícola de pequeña escala, se transformó en una industria multimillonaria. Sin embargo, el daño colateral que sufrían las gallinas dejó mucho que desear y la industria entró en polémica.

El consumidor ahora es quien demanda las condiciones en donde se crían las gallinas y condena las técnicas de reproducción e incubación. Incapaces de caminar o extender sus alas, la vida útil de las gallinas desciende hasta suprimir los instintos básicos del animal en cuestión.    

Como resultado, la Unión Europea prohíbe tales métodos ortodoxos en la producción de huevos, y fomenta nuevas técnicas de crianza compasivas que mejoren la calidad de vida de la gallina.

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Diferencias entre huevos industriales y huevos orgánicos

Fue así como los huevos industriales dejaron de producirse en muchas partes del mundo. Ahora, la nueva tendencia en el mercado son los populares “huevos orgánicos”, un alimento que se produce con la gallina criada en libertad.

Huevos industriales

Los huevos proceden de las gallinas que han sido criadas en fábricas donde son amontonadas en áreas confinadas de muy poco espacio. Si bien el beneficio económico es mayor para el productor, el valor nutricional del huevo es menor, dado a las condiciones en la que vive la gallina por 2 años.

Este método también facilita la proliferación de enfermedades y bacterias, pues el hábitat de la gallina simplemente no está en buenas condiciones. La dieta diaria puede ser igual de cuestionable, pues el animal es obligado a comer en cantidad y no en calidad.

Huevos de granja

Optar por lo huevos de granja es lo mejor que podemos hacer si queremos defender el consumo responsable. Las gallinas criadas en el campo deambulan libremente y pueden realizar sus procesos naturales sin problema alguno.

Huevos orgánicos

Los huevos orgánicos provienen tanto de las gallinas de granja como las de corral. La alimentación se lleva a cabo por la certificación orgánica otorgada por la USDA, de manera que los granos y otros ingredientes se producen en tierras libres de fertilizantes.

Además, los huevos orgánicos provienen de pollos a los que se les administra antibiótico únicamente en caso de infección u otras dolencias. De esta manera, queda prohibido el uso de hormonas y otras drogas que aceleran la reproducción de las gallinas.

El valor nutricional de los huevos orgánicos  

Diferentes estudios coinciden (Revista Salud Pública y Nutrición Faspyn), que las proteínas de los huevos orgánicos se encuentran más íntegras que en la de los huevos industriales, siendo mejor la capacidad espumante, emulsionante y gelificante de huevo orgánico.

Dado a que los huevos de campo tienen una cáscara más gruesa y firme, logra mayor retención de agua y protección de sus respectivas proteínas y propiedades funcionales.

Conclusión

Los huevos orgánicos son los que necesitas si deseas optar por el consumo responsable en beneficio de tu propia seguridad e higiene. Además, comer huevos de campo también significa condenar la explotación animal de la industria del huevo, y concientizar sobre los procesos de producción ecológicos